martes, 22 de noviembre de 2016

HABÍA UNA VEZ…

Resulta chistoso pensar en que los cuentos con los que crecimos y con los que nuevas generaciones lo están haciendo, originalmente fueron creados para adultos. Pero… ¿te has dado cuenta que de un tiempo para acá, se desató la tan famosa relectura de cuentos? 

Desde el 2010 con “Alicia en la País de las Maravillas” producida por Tim Burton, hasta marzo del año 2017 con “La Bella y la Bestia”, protagonizada por Emma Watson, hemos presenciado películas que pasaron de caricaturas a historias con personas.


El motivo, según investigaciones del Departamento de Psicología y Sociología de una Universidad en España, es que el cerebro del ser humano al observar un cuento, inconscientemente enlaza y asimila algunos elementos de éste para formar un conocimiento. Es importante recalcar que dicho conocimiento en ocasiones puede ser falso o verdadero, pues cada ser humano lo incorpora a su vida de manera distinta.



Por ejemplo, sobre todo en el caso de las mujeres, desde pequeñas idealizamos a un príncipe azul, un hombre bastante guapo, rico y con el que pasaremos el resto de nuestras vidas. Sin embargo, conforme vamos creciendo, ¡ups!, nos damos cuenta de que eso no existe.




Otro ejemplo, es que la sociedad rechaza, e incluso, discrimina a las personas que no son “iguales” a los demás, como se mostró en la película “Dumbo”, situación que sí existe en nuestra sociedad.



También, el estudio señaló que al presenciar hechos que combinan realidad con fantasía, involuntariamente el ser humano se proyecta, es decir, aunque nos parezca ilógico e irreal, llegamos a justificar nuestras acciones diarias con las vivencias que suceden en los cuentos.


¿No lo crees? Todo lo que presenciamos nos ayuda a crear la construcción social de nuestra mente, así como a crear un contexto cognitivo-afectivo, el cual es indispensable para la interacción social. 
Esto, nos enseña a solucionar problemas y a vencer nuestros temores, pues los cuentos nos transmiten soluciones acertadas dentro de un contexto determinado, con una estructura esquemática y repetitiva. Lo que propicia a que establezcamos perspectivas y posibilidades dentro de nuestras acciones, muy similares a la de los personajes de los cuentos.

Así que ahora ya lo sabes, es por eso que los cuentos no pasan de moda y últimamente se han adaptado a los distintos gustos y generaciones.

Comparte con nosotros cuál es tu cuento favorito, el mío es sha la la la la la…


Lourdes M. Ramírez Sánchez








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