lunes, 9 de enero de 2017

HEY ¿COMO HAS ESTADO?

Hola como estas ¿que tal tu día?, ¿que tal tu vida?

Recuerdas quien soy , en donde me quede, si sigo contigo o me has olvidado por completo. Me pregunto si aun te detienes a mirar el cielo aunque este, esté lleno de smog, si volteas a ver si alguien se queda en la puerta viendo como te alejas; si miras a las personas que pasan junto a ti, si escuchas el ruido de los aviones, pensando a que lugar se dirige y las personas que ahí van.


Me pregunto si ya resolviste este problema que hasta hoy no he podido resolver, o por lo menos te has acercado.


Que me cuentas de los lugares que has visitado y cuantas veces te has mudado, ¿estas casado o sigues soltero ? ¿tienes hijos? Y ¿cómo es ella?¿en donde la conociste? Pero bueno si estas leyendo esto es por algo y creo saber porque.


Ojalá te acuerdes de todo lo que hasta hora hemos vivido, de las personas que han estado en ese momento; aunque no las vuelvas a ver. De acordarte y nuca olvidarte de ellos, de seguir viendo a tus amigos y nunca te olvides de seguir mirando hacia arriba ya que por sino lo recuerdas o se te ha olvidado; ver hacia el cielo es lo que mas tranquilidad te da desde que te conozco desde que tenemos uso de conciencia, sentir la tranquilidad y olvidarte de todo por un rato.




Pero bueno si miras esto es para  hacer el recuento de los daños y no para arrepentirte porque casi no nos arrepentimos y espero que no lo hagas pero de verdad no te arrepientas. Me gustaría decirte mas pero se que nunca te olvidaras ya que nunca te has olvidado de todo lo que has vivido.






Jhovani Aguilar 







sábado, 7 de enero de 2017

Y Otra Vez Yo, Yo, Yo, Yo Y Yo, Y Más Yo Pero Lo Digo Todo Al Buen Entendedor...

PABLO DEL FUTURO

Es Enero del 2017, es la mañana de un sábado muy nublado cuando te escribo esto.

Terminamos la carrera y a pesar de todos los pronósticos y todo lo que pensaban las personas logramos callarles la boca de muchas formas, siempre nos ha encantado hacerlo. Tenemos amigos, muy buenos amigos que nos han acompañado durante mucho tiempo, espero que aún sigan con nosotros, espero que muchos más se hayan sumado como los que hiciste en la universidad, son la súper neta esos cabrones.

Conocemos las leyes para develar el futuro y no las vamos a romper ahora, así que simplemente confío fielmente en ti, yo llegaré hasta a ti, y disfrutaremos de la vida como lo hemos hecho hasta ahora, con sus buenos momentos y las caídas, gozando cada paso, sea bueno o sea malo, por que de eso se trata la vida, de coleccionar instantes, de atreverse, de ser un sobreviviente de saber amarse verdaderamente.

Te admiro hombre, se que tu tenacidad y tu inteligencia nos llevaron muy lejos, no quiero que me cuentes nada, prometo hacer todo lo que tenga que hacer para llegar hasta a ti, para tener la vida que nos merecemos, estamos acostumbrados a lujos y comodidades y no tendremos menos. Escribirte cartas ha sido como lanzar mensajes en botellas al mar desde una isla desierta, nunca me has contestado, pero he aprendido a interpretarte, en el camino te he encontrado y me haces más sabio, ¡somo lo máximo! .

Te veo en diez años, no hace falta que te de consejos, no hace falta que te diga que no olvides tal o cual cosa, eres autentico, eres honesto, leal, amoroso y letal, por ello las personas nos quieren y nos cuidan. Hemos estado en la mira y mira seguimos vivos, tenemos olfato de hiena, el mapa y los demás nos la pelan.

PABLO HYENA

martes, 3 de enero de 2017

A mi yo del futuro


¿Te acuerdas cuando creías que nunca ibas a crecer? Creo que tengo más preguntas que cosas para contarte: ¿tienes hijos? o, mejor dicho, ¿cuántos hijos tienes?, ¿en cuántos países estuviste?, ¿cuántas veces lloraste?, ¿tienes gatos o perros?, ¿estás enamorado?  Me gustaría saber si eres feliz, si tienes un buen trabajo. Pero bueno, mejor te cuento yo, porque si tu memoria sigue siendo un poco mala como ahora, no me quiero imaginar cómo ni te vas a acordar de los detalles, pero me gustaría decirte un par de cosas.

Tienes 33, y aunque los años han pasado estoy seguro que tu esencia sigue intacta. Y al fin tienes un buen trabajo, aunque recuerdo que no sabías que ibas hacer cuando terminaras tus estudios; en esos días habías estado desvelado y un poco estresado al darte cuenta  que no todo es color de rosa.

Pero si te sirve te doy unos consejos: trata de seguir haciendo eso que te apasiona en el trabajo y demás cosas; gástate todos tus ahorros en ese viaje que sueñas; trabaja día y noche para ti, por tu futuro, por si algún día llegas a tener hijos, y para nada llegues a olvidar eso que tanto amamos. Por favor, no te olvides  nunca quiénes somos y lo que hemos aprendido, sigue siendo honesto.

Puedo imaginar que viviste muchas cosas junto a tus amigos, tal vez algunos se fueron, pero otros llegaron, recuerda mantenerlos cerca porque son los hermanos que escogemos. Trata de contactarlos más seguido, invítalos a cenar, porque será divertido recordar viejos tiempos, ¿no crees?

Pasa momentos ridículos, ríete de ti mismo. En unos años, los problemas de ahora no van a hacer nada. Júntate con personas que te hagan crecer y aléjate de quien no te hace crecer. Como decía  tu abuelito “Todo lo que no suma, resta” ya para despedirme, ¡Rogelio, por favor no dejes de soñar, mantén los pies en la tierra, pero no dejes que se vayan todos nuestros sueños! De ti depende hacerlos realidad.







Rogelio Olmos Caballero.

lunes, 2 de enero de 2017

Querida Lulú…

Ahora que tienes 33 años, debes de sentirte bastante contenta, pues has logrado tener un muy buen trabajo.
Uno que te ha costado bastantes esfuerzos y tropiezos, pero como dicen por ahí… todo esfuerzo tiene una recompensa. Me alegra que puedas desempeñarte dentro de un ambiente laboral de tu agrado, en donde disfrutas lo que haces y a cambio, obtienes un salario que te permite satisfacer todas tus necesidades y vivir plenamente.

También debes de sentirte muy orgullosa por haber formado una familia en donde el amor es lo principal. Por tener a tu lado un hombre que te ama, que te respeta, procura y fue fundamental para que concibieras a la mayor bendición de tu vida, tu hijo.
Seguramente te ha costado bastante trabajo adaptarte a tu nueva vida de mamá, pues ya no duermes como antes, ahora tus aretes y labiales quedaron atrás para sustituirlos por pañales y chupones. Sin embargo, estoy segura que pese a eso, no cambiarías ninguno de los momentos que estás viviendo.

Y qué gusto me da que puedas apoyar a tu mamá como siempre soñaste, ahora ya le estás regresando esa alegría que ella te brindó por años.

No me queda más que felicitarte, pues lograste ser esa mujer que desde pequeña quisiste ser.

Sigue viviendo alegremente como lo has hecho hasta ahorita, ríe, llora, aprende y esfuérzate, recuerda, nunca te conformes con nada porque tú eres capaz de llegar más arriba. 

Te quiero y muchísimo. Un abrazo Lulú, ¡vamos por muchos éxitos más! 



Lourdes M. Ramírez Sánchez  

¿En qué te has convertido?

Simplemente no te imagino... Por más que hago el esfuerzo soy incapaz de saber cómo eres a los 33 años, a dónde has ido a parar o qué estarás haciendo.
Mi mente se inunda con una gran cantidad de preguntas, empezando por si estarás trabajando de lo que estudiaste o si el destino y tu intuición te llevaron por otro camino.
A decir verdad, espero que quede mucho de mí en ti. De esa persona que tenía sueños y que, aunque muchas veces se vieron frustrados, en el fondo no se apagaron, pues tenía en claro que por más oscuro que era el panorama, en algún momento todo se tornaría y conspiraría para que lograra ser feliz.
Pero cuéntame, me gustaría saber cada cosa que has vivido e incluso lo que has perdido por tener que seguir en el camino. Háblame del mundo que me espera, de quién debo cuidarme, de los que se han ido y de los que están por llegar. Quiero tener en claro quién te hizo falta, y sobre todo quién estuvo en los momentos en que te sentías derrumbado. Pero que sin importar las circunstancias, no te has parado, no te has limitado a adorar sueños ajenos, ocupándote por recrear los tuyos. Y todos con pasión…
Nada es demasiado grande, nada está demasiado lejos. Y desde hace más de 10 años aprendimos que de la paciencia nacen las alegrías y que los caminos se acortan cuando se recorren con esfuerzo.
Por eso después de todo, sólo me queda darte una recomendación, tal vez inmadura por mi corta edad, pero muy directa, no cambies demasiado, únicamente lo suficiente; preocúpate por ser mejor y por amarte porque nadie lo va hacer como tú puedes hacerlo.


Víctor Manuel Chávez García