“Understand me. I'm not like an ordinary world. I have my madness;
I live in another dimension and have no time for things that have no soul”.
La semana pasada estábamos reunidos todos los que estamos involucrados en la creación de
este blog, y entre comentarios un tema brotó generando preguntas que dieron la pauta para
que se creara este post. “¿Crees en la reencarnación?, ¿Cuantas veces puedes morir?”.
Esta última pregunta yo la contesté citando un texto de Bukowsky, el cual estuve buscando
toda la semana y desafortunadamente no lo encontré, pero en términos generales decía
que él moría con cada borrachera que se ponía reviviendo al otro día con una nueva visión.
Este hombre verdaderamente vivía en otra dimensión y a su vez también cohabitaba en la
realidad en la que la mayoría de las personas vive, digamos que era un personaje que podía
bajar a los niveles más despreciables de la sociedad y traerlos a la superficie para que todos
pudieran apreciar toda esa belleza que él encontraba entre hombres ebrios, sin futuro con
destinos rotos; las putas eran sus aliadas, los vicios los excesos y todo aquello que suele
verse oscuro y sucio Charles Bukowsky le daba un enfoque diferente con su poesía.
Personalmente no me gusta su forma, su estilo; no me gusta su verso ni su prosa sin
embargo siendo yo parte de los poetas malditos, aprecio, valoro y celebro su obra,
su concepto.
“…No me gustan los buenos chicos de pelo corto, corbata y buen empleo.
Me gustan los desesperados, los hombres con los dientes rotos y el cerebro roto.
Me interesan más los pervertidos que los santos”.
Charles Bukowsky se alejaba de los ambientes literarios comunes de la época,
prefería – Como buen poeta maldito- los bares, habitaciones lúgubres y ambientes nocivos,
era ahí donde flotaban sus musas, el alcohol, el sexo, la soledad y los aspectos más absurdos
y sórdidos de nuestra civilización fueron la paleta de colores de la obra de Bukowsky.
Así, la visión que el poeta tenía de la vida era la de caminar con soledad y sufrimiento,
siendo traicionado por todos los seres que se cruzaban por su camino; para él la vida era un
eterno día nublado, vagabundear sonámbulo fondeando en el bajo mundo, en cada respiro
sentirse lastimado, abandonado. Entonces se vuelve comprensible y lógico pensar esta idea
que forma parte de su ideología donde encontraba el beso y la caricia de la muerte en cada
colapse etílico, para despertar como revivido o renacido con una nueva oportunidad, para
volver a echarlo todo a perder y morir.
Dese la oportunidad Publico Conocedor de explorar y de ir más allá de sus propias limitaciones,
asistan a lugares escabrosos, pónganse en peligro, dense en la madre una y otra vez, conozcan
el placer de los excesos, manden al carajo todo atrévanse a morir y si fueron agiles y astutos,
y logran regresar serán dueños de habilidades que los que viven en la cubierta no poseen
y ni poseerán jamás.
Pablo Hyena
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