Hasta hace
algunos años, el ser gay era
socialmente tachado como una moda frívola, un modus vivendi en el que ser afeminado era su
principal característica; percepción que hasta hace algunos años originaba
cientos de chistes y mofas en los medios de comunicación o donde fuera que se
abordará el tema.
Hoy en día, ser gay aún involucra los aspectos
mencionados anteriormente, pero ya no necesariamente, ni en la misma
intensidad. Pero entonces ¿qué es ser gay?
Comencemos y
remontémonos a la pubertad, en un día cualquiera en el que te cae el veinte que
sientes más atracción por tus compañeritos que por tus amiguitas de la escuela.
Aunque en el fondo estás consciente de que eso no es lo que se acostumbra, y
más porque tu crecimiento ha sido en un hogar con padres heterosexuales. Sin
embargo, es ese momento en el que te das cuenta que eres diferente.
Vas creciendo y escuchas a tu madre tener
ilusiones de que tengas a tus propios hijos, o simplemente de que encuentre una
buena mujer para amarla toda la vida. También te cuentan historias de personajes
heterosexuales, teniendo una vida heterosexual, y de este modo tú aprendas cómo
funciona este mundo, y así estarán orgullosos de ti.
Y, claro, ¿quién
no quiere que se sientan orgullosos de uno? Pero existe un”inconveniente”, te
gustan los niños…
La primera es hacer como
que nada sucede, imaginar que esta etapa es transitoria y con el tiempo se te olvidará;
aprenderás a enamorarte de una chica y seguirás ese proceso que hasta ahora te
han dicho que es el correcto.
De este modo,
tus padres se alegrarán por hacer lo que ellos siempre vieron en ti, sin
importar que tu frustración comience a crecer, al final elegiste no ser gay.
Pero aguarda,
tienes una segunda opción. Esa que te lleva en sentido contrario, en donde
asumirás tus sentimientos y emociones, sin prestarle atención a los comentarios
que la sociedad hará. En esta opción debes ser consciente que es un camino
difícil, porque no habrá nadie que te diga cómo va a funcionar ese mundo, ni
mucho menos que te dé consejos para
sobrellevar este proceso.
Prácticamente
vas solo, y más cuando comiences a tomar distancia de aquellas personas que te
sugieren tomar un rol heterosexual; pero no todo es tan malo, con el paso del
tiempo encontrarás y comenzarás a acercarte a quienes se encuentren a favor de
tus sentimientos.
E incluso en este largo camino te sorprenderás al hallar gente
que al igual que tú, ama y se entrega a personas de su mismo sexo con mucha pasión.
Esto es ser gay, y aunque nunca elegiste que te
gustaran otros hombres, a partir de esta decisión construirás a un ser humano integro,
e iniciarás a plantearte un proyecto de vida.
En
la que para decirse gay, no es
necesario seguir modas, sólo se debe tener la obligación de sentir, de crecer
sin negar tus emociones y darle valor a lo que eres para poder sentirte orgulloso
plenamente.
Víctor Manuel Chávez García

La diferencia entre ser gay y ser puto, es que gay es alguien que se siente atraído por su mismo sexo y puto el que lo lea. jeje ssaludos buena vibra!
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