El problema no es que las
letras de sus canciones sean las mismas, el problema es que las siga haciendo.
Edgar Ricardo Arjona Morales es
sinónimo de monotonía musical, carente de cualquier tipo de innovación y novedad
en sus letras; imposible que componga algo distinto a lo anterior. Sin embargo,
su música es escuchada por personas que sorprendentemente sí fueron a la
escuela.
Además de
ser un cantante que se inspira en la sociedad para componer (y luego tomar esas
coplas que escribió como inspiración para formular más canciones), se dice poeta,
pero no basta con decirlo, también hay que serlo, y en este caso, no lo es, debido a que sus
composiciones son basadas en el mismo concepto: las figuras retóricas, la ironía
y las metáforas que no alcanzan el nivel literario;
para comprobar esto, basta con escuchar cualquiera de las canciones de su
amplio repertorio.
Y es que
Arjona se dio cuenta de que podía seguir explotando esta técnica luego de que
la gente siguiera escuchando y comprando su música, tanto que hasta un buen día
sacó un álbum llamado "Historias", donde narraba situaciones
de su vida cotidiana. ¡Ah, qué original! Un disco realmente inédito en su
carrera.
Justo es
de este gran material del cual se desprende el sencillo "Señora de las
cuatro décadas". https://youtu.be/dj9Xq3xZEKo
Pero este disco "Historias" es una
caja de sorpresas porque podemos encontrar las baladas más inesperadas, como la
famosa canción de autoayuda para todas aquellas cuarentonas que desean empoderarse
y hacer valer su edad como Época de oro del cine mexicano.
Y es que
en todas estas composiciones, es donde se convierte en un chiste que juega con
la mente poco ejercitada cultural y musicalmente de las personas. Debido a que musicalmente,
su fórmula para componer no ha variado en ninguno de sus discos, la base
musical consta de los mismos siete acordes que usa siempre, así mismo, todas
las canciones están en la misma tonalidad, únicamente cambia los arreglos de
entrada para llegar a la misma armonía.
Pero como
bien dice aquel popular refrán mexicano, “No tiene la
culpa el indio, sino el que lo hace compadre”, pues
créanlo o no, este compositor, músico y poeta ¡vende!
Ya lleva más de 20 millones de discos vendidos en
Latinoamérica, siendo su triunfo la
derrota del arte y una prueba clara de que cualquier canción, sin importar su
estructura, puede aspirar a la gloria. Tal vez el secreto está en la habilidad
de interpretar los gustos cada vez más limitados, de una sociedad culturalmente
pobre.
Víctor Manuel Chávez García


La carrera de Arjona esta muerta.
ResponderBorrarGracias por tu comentario, sigue leyendo nuestro blog. ¡Saludos!
ResponderBorrarSi lo enfrentamos a canciones como shaky shaky Arjona es un Dioss!!!
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