Huasca de Ocampo es
considerado el primer pueblo mágico del mundo y ¿por qué se le dice pueblo
mágico? Bueno, esto es una etiqueta para promover el turismo, destacando a las comunidades
y pueblos que han conservado su arquitectura original, tradiciones, historia y
cultura. Huasca se encuentra a dos horas y media de la Ciudad de México.
Algo que
posiblemente no sabías es que el nombre original es Huascazaloya
que proviene de la lengua nahoa, que significa lugar
de regocijo o alegría? En este pueblo puedes hacer un sin fin de actividades
como nadar, escalar, pescar, pasear en
bicicleta, practicar rapel y, además, acampar.
¿Qué visitar primero?
Te recomiendo ir a los
Prismas basálticos, que son columnas de roca de treinta metros, perfectamente
bien hechas por la naturaleza, los cuales se encuentran entre una de las 13
maravillas naturales de México. Estas
rocas se forman por el enfriamiento de la lava basáltica, son bañadas por las presas Azul y Santa María
Regla. Solo hay dos lugares en el mundo donde existen este tipo de formaciones,
el primero es en Inglaterra y el
otro es aquí en nuestro país. Además en este pequeño parque hay puentes
colgantes y tirolesa para disfrutar de un día agradable. Un tip que es muy
importante lleva una chamarra para el frio, tenis para
visitar los prismas porque hay zonas resbalosas, bloqueador, lentes oscuros y
no esta demás un sombrero.
Las haciendas
Otra opción que te doy es
que visites la Ex Hacienda de Santa María, esta es una de las haciendas que
aun pueden encontrarse en una buena condición; hay servicio de hospedaje, y los
cuartos perfectamente están bien decorados conservando el estilo clásico de la
época. Si no puedes quedarte, no te preocupes, pero mínimo debes hacer el
recorrido donde puedes conocer las leyendas y uno de los lugares donde se filmó
la película La máscara del zorro, protagonizada
por Antonio Banderas. Antes que se me pase decirte no te olvides de preguntar
por sus laberintos y túneles secretos.
Ex Hacienda de San
Miguel Regla
Bueno aquí les va
otro dato pero esta hacienda fue construida entre 1760 y 1780, por uno de los
hombres más ricos y poderosos de la corona española, Don Pedro Romero de
Terreros Conde de Regla, quien debía su
riqueza en gran parte a la explotación de minerales preciosos en las minas de
Hidalgo. Actualmente es un hotel, pero puedes recorrerlo,
ver sus patios, su capilla, que están lindas podrás dar un paseo descubriendo
su historia y así olvidarnos del teléfono por un rato.
Ahora que si no te
gusta mucho la historia y prefieres las emociones fuertes, puedes hacer otras
actividades, como ir a la Barranca
de Aguacatitla donde puedes practicar rappel, senderismo, canopy y tirolesas, o visitar una cueva llena de
murciélagos. También está la opción de pescar una de las “truchas arcoíris”, no te
puedes perder ir y probarla
en una de sus miles maneras que los pobladores ofrecen a los
visitantes; el lugar dispone de doce restaurantes para que
acudas a cocinar tu propia
trucha, varios visitantes prefieren comprarla ya hecha, pero
puedes rentar una parrilla, comprar carbón y colocarte cerca del lago para asar
lo que pescaste. Todavía me falta más por recomendarles, pero prefiero que
se lancen a la aventura y descubran Huasca y me cuenten su experiencia.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario