La CDMX permite a sus residentes
tener experiencias de todo tipo, incluso experiencias que permiten explorar las
partes más perversas de nosotros.
Cuando se escucha la palabra “bar swinger”
se pueden pensar muchas cosas, la gente se imagina que es un
lugar donde te obligan a tener sexo con varios, o que se les acabó la
imaginación a tu pareja y a ti, que son adictos a drogas y son promiscuos los
que acuden a estas prácticas y no, nada tiene que ver con esto. Ser swinger
implica un acuerdo entre una pareja para tener una vida sexual abierta y consensuada,
es decir, ven el sexo como eso, sexo, un acto meramente carnal lejos del
compromiso sentimental y emocional.
Lupita Roma es un lugar que por fuera parece un
edificio cualquiera, pero no, las escaleras conducen a un bar, la cita es a las
10 de la noche y a partir de esa hora y hasta las 11 hay promoción de cover en
400 para parejas con bebidas incluidas.
En el segundo piso hay una terraza
con una silla para realizar posiciones sexuales como parte de la decoración
del lugar.
La pista de baile está rodeada por
varias mesas pegadas contra la pared, la idea es que las parejas se miren entre
si y de la vista nazca el amor. Al fondo están los cuartos, para parejas, el de
los tríos y otra pista de baile más pequeña, digamos que para cerrar el trato.
El lugar ofrece un pequeño espectáculo
en el que una chica de muy buen ver aparece contoneándose al ritmo de la música
y envuelta en luces con una minifalda, haciendo muestra de sus dones se empieza
a despojar de su ropa, de pronto, aparece en escena un hombre que con igual
destreza de desnuda seduciendo a las parejas y ambos prenden la llama, el show
es extremo y no apto para conservadores, pues tienen relaciones sexuales frente
a todo el lugar mostrando que además de saber bailar, saben follar, esto hace
que las parejas se desinhiban y comience el ritual de apareamiento.
Lo que sucede después podrán imaginarlo,
las parejas comienzan a interactuar entre ellas y cada quien accede y escoge lo
que esa noche fue a buscar. Las personas son respetuosas unas con otras y todos
se cuidan sin ser obligados a nada, los asistentes tienen códigos para acceder
o no en su mayoría es lenguaje corporal. Todos llevan sus preservativos aunque
el lugar los proporciona. Lupita realiza fiestas temáticas e incluso hay noches
en las que solo se cobra un cover y las personas pueden llevar sus propias
bebidas.
Por ser un lugar undergrown no proporcionaremos
la ubicación del lugar, pero les puedo dar una pista, Lupita ya no está en la colonia
Roma, ahora está en el centro, pero para llegar, deberán fondear un poco e introducirse
a la parte oculta de la ciudad. La historia del lugar es interesante si desean
conocerla dense una vuelta y platiquen con los dueños que por cierto son unas
magnificas personas.
Pablo
Hyena


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