En
el mes de abril del año 2013, se autorizó legalmente en Nueva York que los
rabinos succionaran o, como vulgarmente se conoce, les mamaran el pene a los
bebés a los que se les había realizado la circuncisión.
Para poder entender lo
anterior, es importante saber que dentro de la cultura judía la práctica de la
circuncisión es un rito en el que se realiza un pacto con Dios. Dicho rito,
consiste en cortar el prepucio de los bebés a los ocho días de nacidos y, desde
el 2013, a este rito se le aunó el permiso de lamer el glande de los bebés sin
ninguna sanción o repercusión.
Acción a la que me opongo
totalmente, pues es muy respetable la religión y creencias que cada uno tiene,
sin embargo, me parece un abuso hacia una persona indefensa que ni siquiera sabe
qué sucede, además de perjudicar la salud entre otros aspectos del infante.
Menciono el aspecto de la
salud puesto que, desde que se autorizó esta práctica nada higiénica, se han
reportado varias muertes de bebés a causa de contraer varias infecciones como
herpes.
No obstante, también hace
poco una circuncisión salió mal en el norte de Israel, cuando el Mohel responsable
del corte del prepucio cortó accidentalmente un tercio del pene del menor. El bebé tuvo que ser trasladado de emergencia
al hospital, ya que su vida corría grave peligro y hasta el momento no se sabe
si los daños al pene del menor serán irreversibles.
Comparte
con nosotros tu opinión acerca de este tipo de acciones. Sin
duda alguna, yo prefiero irme al infierno que prestarme a semejantes abusos.
Lourdes M. R.
Sánchez



No hay comentarios.:
Publicar un comentario